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Si el perro le tiene miedo al veterinario: consejos


Si su perro está enfermo, ir al médico es inevitable. Si el miedo al veterinario hace que el tratamiento del amigo de cuatro patas sea difícil o incluso imposible, estos consejos pueden ayudar. Si el amigo de cuatro patas le tiene miedo al veterinario, la visita se convierte en una prueba de esfuerzo para el perro y el dueño - Imagen: Shutterstock / VP Photo Studio

Una visita al médico a menudo significa estrés puro para el perro. Una clara señal de miedo al veterinario puede ser una postura agachada, orejas apretadas o una cola pellizcada. Es importante reconocer correctamente estos síntomas como estrés y miedo y no confundirlos con la agresividad. Esta es la mejor manera de ayudar a tu querido amigo de cuatro patas.

Miedo al veterinario: estrés para el perro y el dueño.

Por supuesto, el primer paso es encontrar un buen veterinario en el que usted y, con suerte, su perro pueda confiar en algún momento. Incluso en el curso de la preparación, puede hacer mucho para aliviar a su perro del miedo al veterinario. Es mejor presentarle cuidadosamente la situación de la visita al médico de antemano, para que en una emergencia no tenga nada negativo que ver con eso. Por ejemplo, puede colocar una alfombra de goma en la mesa de la cocina e instalar iluminación puntual, por ejemplo con una linterna. Si realmente está en el consultorio del médico, el entorno no es completamente nuevo para su amigo de cuatro patas. Esto también se reflejará en su lenguaje corporal.

Consejos contra el miedo

Por supuesto, entrenar el miedo al veterinario es también una cuestión de entrenamiento del perro. Incluso si su amigo de cuatro patas está estresado, debe confiar en usted lo suficiente como para escucharlo.

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Pero también hay algunas ayudas que pueden hacer que la visita al veterinario sea mucho más relajada. Por ejemplo, algunos perros pueden tranquilizarse llevando algo en la boca. Otros perros también pueden tener un efecto calmante en su animal estresado. Si un segundo perro está muy relajado con usted en la sala de tratamiento, esto puede aliviar a su amigo de cuatro patas del miedo al veterinario o al menos aliviarlo.